16 de octubre de 2024
De prostituirse en la ruta a desfilar en las mejores pasarelas: la desafiante vida de La Cuerpo
Tras una infancia signada por la violencia familiar, Jazmín Salinas tuvo que luchar contra todo tipo de adversidades antes de convertirse en la modelo trans más requerida del momento
—Desde muy chica vivà en Guernica, en un hogar de bajos recursos. Mi papá se llamaba Daniel, era changarÃn en los campos, y mi mamá, Marisa, ama de casa. Yo fui la segunda de seis hermanos. Y la verdad es que no tenÃamos ningún tipo de oportunidades. La pasábamos muy mal. Porque, además, vivÃamos mucha violencia en la casa.
—Mi papá le hacÃa muchas cosas feas a mi mamá. Le pegaba. Y ver cómo un hombre maltrata a una mujer es algo que te marca para siempre. Yo la pasé muy mal en medio de esa situación.
—No. Ella recién fue feliz cuando a mi papá lo mataron.
—¿Lo mataron?—¿Borró esa imagen de su mente?
—Solo me acuerdo de los golpes que recibÃamos, de lo violento que era...—SÃ, claro. VenÃa borracho y le pegaba a mi mamá. Y yo me metÃa en el medio para defenderla, asà que la ligaba también. Igual que mis hermanos, que también trataban de protegerla cuando la veÃamos muy golpeada. Porque él la agarraba a la fuerza y bueno...Por eso mi vieja tuvo tantos hijos seguidos. Sufrimos mucho hasta que mi papá se murió. Fue una infancia muy dura.
—¿Iba a la escuela?—O sea que, en ese contexto de violencia, encima estaban aislados...
—¡Aislados de todo! Ni siquiera podÃamos ir a un hospital, asà que cuando estaba lastimada me tenÃa que curar mi mamá. De hecho, recién me fue a anotar al Registro Civil cuando tenÃa 12 años. Mi DNI empieza con 36 millones...Fue una vida muy complicada. Y bueno, no pude ir al jardÃn de infantes ni a la primaria como todos los chicos. Asà que no tenÃa amigos. Y no sabÃa ni leer ni escribir: recién a los 13 empecé a estudiar.—Si te digo, te miento. La verdad que no me acuerdo. Mi papá era homofóbico. De hecho, cuando veÃa a alguna chica trans en la estación de trenes, la tiraba para el andén. Era muy malo. Y yo perdà la noción de cuándo empecé a sentir que era una mujer. Quizá no lo quiero recordar...Porque, si vuelvo al pasado, la veo a mi mamá sufrir y llorar sin poder hacer nada. Me vienen las imágenes de cuando mi viejo la obligaba a tener relaciones y la dejaba embarazada. Y me angustio. Ella falleció hace cuatro años, casi cinco. Y nunca pudo ser feliz.
—¿No rehizo su vida cuando enviudó?—¿Ya habÃa hecho la transición?
—¿No tenÃa posibilidades de buscar otra manera de generar ingresos?
—¿Cómo era exponerse a esa situación siendo una adolescente?
—¿A qué se refiere?
—¡Terrible!
—Entiendo.
—Fueron más de tres décadas: es mucho tiempo.
—¿Y cómo se sobrelleva eso?
—¿Tuvo algún momento de felicidad?
—¿Se enamoró alguna vez?
—¿Qué tuvo de diferente su actual novio?
—¿Cómo hizo para llegar a las pasarelas?

